05/02/2026

Igualdad y Juventud discrepan con Justicia sobre la tipificación del delito en el anteproyecto de ley
El Gobierno mantiene abiertas las negociaciones en torno al anteproyecto de ley de violencia vicaria, una norma pionera que busca tipificar penalmente una forma de violencia ejercida a través de hijas e hijos con el objetivo de causar daño a las madres. En este proceso han surgido diferencias entre el Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Juventud e Infancia y el Ministerio de Justicia.
El texto, impulsado por el Ministerio de Igualdad y que recibió una primera aprobación en el Consejo de Ministros el pasado 30 de septiembre, se encuentra actualmente en fase de revisión técnica. Según fuentes ministeriales, Justicia trabaja en una redacción alternativa orientada a reforzar la seguridad jurídica del anteproyecto, lo que ha generado discrepancias con los departamentos que lideraron la iniciativa.
Desde Igualdad, dirigido por Ana Redondo, se defiende mantener el enfoque original de la norma. Por su parte, el Ministerio de Juventud e Infancia, encabezado por Sira Rego, ha manifestado su desacuerdo con algunas de las modificaciones planteadas, especialmente en lo relativo a la definición del delito, el régimen de visitas, la patria potestad y el derecho de escucha de niños, niñas y adolescentes.
Desde el Ministerio de Justicia, bajo la dirección de Félix Bolaños, señalan que el proyecto continúa en análisis junto con los informes técnicos recabados, con el objetivo de alcanzar una formulación jurídicamente sólida que garantice la protección tanto de las madres como de los menores.
Paralelamente, diversas organizaciones sociales y asociaciones de mujeres han trasladado al Gobierno su preocupación ante una posible redacción del delito que no lo vincule explícitamente a la violencia de género. Estas entidades consideran que la definición de la violencia vicaria es un elemento clave para el reconocimiento y la protección efectiva de las víctimas.
A fecha de publicación, las negociaciones entre los distintos ministerios continúan abiertas y el anteproyecto no ha sido elevado de nuevo al Consejo de Ministros, a la espera de consensuar una redacción definitiva.
